Soy una amante de lo clásico.
Posiblemente para muchos de vosotros la palabra "Mirinda. No signifique gran cosa. Porqué no la habéis conocido. Pero para los de mi generación, la Mirinda significa mucho más que una bebida o un sabor.
La recuerdo desde siempre. Desde que tenía 6 o 7 años. La botella era de cristal y tenía un muñeco, con la cara de una mandarina y vestido de verde. Las había de naranja, de limón, piña.....
A mí me encantaba cuando llegaban los calurosos meses de verano. Y esperaba con alegría a que mi padre volviese de trabajar, y nos invitará en el bar del barrio a una Mirinda. Y así coleccionar las chapas, porqué con eso te regalaban un disco de la época. Karina,Camilo sexto, Masiel y otros muchos de la época.
En aquellos años no había tanta variedad de productos a elegir, como ahora y además el consumo no era tan grande. Por lo tanto los jóvenes de aquella época valorábamos más el placer de un pequeño premio.¡ Que sabor tan bueno e inconfundible!
El refresco que marco nuestra niñez. Crecimos con ella.
No puedo entender porque PE PSI nos deniega el placer de disfrutar la Mirinda, cuando en muchos otros países si la hay.....y para colmo es un producto de creación española.
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