miércoles, 16 de noviembre de 2022

Simplemente te escribo...

Ya sé que hace mucho que no te escribo. Pero quiero que sepas que siempre estás en mi mente. Aunque ha pasado algún tiempo desde tú marcha, no dejo de acordarme de tí ! Le hablo a todo el mundo de tú existencia ! Siempre me preguntan que donde estás ! Y siempre con una pequeña sonrisa en mis labios, les contesto: Que un día de verano, la vida decidio cambiar el rumbo de tú existencia y que te marchastes muy lejos¡ No volvimos a saber nada ! Solamente alguna vez en sueños recuerdo tú sonrisa con aquellos dientes blancos y perfectos, tú pelo negro y rizado y hasta puedo recordar ese fresco perfume... Aunque las últimas veces que nos vimos ya no eras la misma persona con la que compartí parte de mi vida! La enfermedad y la quimioterapía, habían dejado una huella muy profunda en tú cuerpo y en tú mente. Siento rabia porque quiero recordar tú risa y el tono de tú voz ¡Pero mi mente se niega! Será por el tiempo trascurrido o simplemente será el olvido... ¡Muchas veces te llame y grite tú nombre, pero no contestastes! Hoy te escribo desde mi pequeño desván. A veces me suelo encerrar en él y mis pensamientos se escapan. ¡Intento alcanzarlos para poder escribirlos ! ¡ Pero se me escapan revoloteando como las mariposas! ¡ Hay veces que he querido abrir la puerta y marcharme contigo lejos! Pero he comprendido que de momento mi sitio está aquí, aún tengo cosas pendientes de solucionar! ¡Hoy llueve! Pero hay una pequeña gran estrella, entre las nubes...¡ Seguro que eres tú que me sigues!

miércoles, 19 de octubre de 2022

Sencillamente lo que soy

Dicen que a cierta edad, las mujeres nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida,declina...Y que nos volvemos inexistentes, para un mundo en el que solo cabe el impetú de los años jóvenes. Yo no sé si me habre vuelto invisible al mundo. ¡ Es muy probable! Pero nunca fui tan consciente de mi existencia,nunca me sentí tan protagonista de mi vida y nunca disfrute tanto de mi existencia como ahora. Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas. Descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus grandezas y sus miserias.Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos. De tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas. De no responder a las expectativas de los demás. Y a pesar de ello sigo cultivando mi vida. Cuándo me miro en el espejo, no busco a la que fuí. Sonrío a la que soy ahora. Me alegro del camino andado, asumo lo no conseguido y disfruto del largo recorrido que aun me queda por vivir... Saludo a la joven que fuí y doy la bienvenida a la mujer madura que sencillamente soy...