Me declaro de ese tipo de personas delicadas como las flores,pero fuerte como cañones. Cuándo sufro una desilusión, el sentimiento puede derrumbarme, pero una sonrisa me dura por siempre. Lo vivo todo intensamente. Soy apasionada, entregada y por ende pido lo mismo de regreso. Quizá por eso soy más propensa a sufrir, pues siempre espero más de lo que los demás pueden darme. No cualquiera tiene la virtud que tengo yo, de ser emocionalmente intensa. Todo me afecta el doble. Aún así me he aceptado, con mis defectos y virtudes.
Ahora escribo lentamente, escuchando el murmullo del agua al caer, y un ligero aroma anaranjado llega a mis sentidos.Casi ya esta amaneciendo y a mi mente, llegan tantas cosas que no sabría plasmarlas. En el silencio de la noche, es cuándo mejor escucho a mi corazón y a mis sentimientos, es por eso que me gusta, sentarme coger un papel y plasmar lo que se me ocurre. Ya ves, siempre escribo con la mirada perdida,tratando de controlarme emocionalmente,pero la vida esta sembrada de tantos altibajos, que a veces pierdo el equilibrio y me alimento de obsesiones y preocupaciones.
Pronto llegará otro bonito amanecer.... desde mi ventana puedo ver como el día empieza a despertar y otro maravilloso día llegará a mi vida. Y otra vez me sentare cómoda frente a mí ventana y volveré a escuchar a mi corazón en el silencio de la noche. Escribir es un placer, es otra preciosa forma de hacer el amor.

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