martes, 29 de mayo de 2012

Fue único

Nunca olvidaré. Mi primer Renault rojo. ¡ La gente que podía meterse en él! ¡Como para no recordarlo!
Yo aún era menor de edad y sabía un poco menos de la vida que ahora y muchísimo menos de conducir..
TODO UN MITO
En ese tiempo los amigos eran colegas. Colegas que hacían de hermanos mayores, y que aprovechaban cualquier descampado para enseñarte a conducir. Así fue como yo, descubrí aquel pequeño coche.


Servía para todo. Para jugar a las cartas, para escuchar música, para charlar, para darte un par de besos con el novio, para pasar la noche. Y mucho más.


Y os acordáis cuando íbamos a Cullera. Nada menos que 6 o 7 horas de viaje, con la música de LEZ ZEPELIN O PINK FLOYD a todo volumen, y ese olor a chicle de fresa, con la mezcla de los fluidos corporales, por culpa del agotador calor del mes de Agosto.


Era el único coche familiar, entraban los abuelos, los primos, la nevera con las FANTAS, las mesas  y sillas, el pájaro, el gato de la abuela , la perdiz del abuelo y el pollito de mi prima. Es maravilloso recordar, como los domingos por la tarde, las caravanas de coches llenos de gente, con las ventanillas abiertas, las risas, el fútbol en la radio, todos regresando después de un domingo de fiesta en el campo. Que felices.




PILYMARÍA

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